viernes, 6 de febrero de 2026

 Origen de Echu

La oscuridad total, eso fue Aima u OrimaHotwordStyle=None; hint=(Lo primitivo); , lo primitivo; el reino de Echu.

Una capa encima de la oscuridad era el cónclave que contenía los cimientos de una existencia subsiguiente.

Dentro del cónclave transparente existía el núcleo de luz, aire, agua, espacio, morada y reino de OloddumareHotwordStyle=BookDefault; .

En la plenitud de los tiempos, Oloddumare ordenó a la luz que brotara pronunciando o no yoo* y de esa forma Él iluminó la totalidad de Orima o lo primitivo. Toda la oscuridad del reino de Echu fue iluminada, él levantó la cabeza para indagar.

¿Quién es este?

Oloddumare respondió: Yo soy Oloddumare y vi que la oscuridad que nos rodea no proporciona la base para la plenitud de la existencia. Por esa razón yo creé la luz para que la vida pueda florecer y embellecer.

Echu le respondió: Yo poseía la inmensa mayoría del espacio, este era todo oscuridad excepto la parte microscópica que usted ocupaba. Acepto que la oscuridad no conduce al desarrollo orgánico de la vida (esto explica por qué Echu no tiene capacidades creativas), sin embargo prometo moverme libremente bajo la brillantez luz.

A lo cual Oloddumare accedió 

Inmediatamente Oloddumare continuó con su labor creadora. Plantas, animales y divinidades se multiplicaban y fue el momento que aprovechó Echu para hacer sus famosas proclamaciones:

Cualquier tipo de vegetación que florezca bajo el brillo de luz, se convertirá en mi terreno de labor y cualquier ser que se cree en la inmensidad del espacio, se convertirá en mi sirviente y asistente...1

Esta declaración, válida desde el comienzo de los tiempos, ha regido y marcado al hombre que, sin embargo, no ha analizado con profundidad su trascendencia y equivoca los pasos cuando pretende enfrentarse al mal. Echu dejó claro que él comenzaría a penetrar a las criaturas de Oloddumare, quien no creó el mal, pero tampoco podría impedir que él desarrollara su estrategia. De sus palabras se desprende que solo el reconocimiento a su presencia en el universo impediría que persistiera el eterno enfrentamiento entre el bien y el mal, la franqueza y la confusión, la verdad y la falsedad, la guerra y la paz, la vida y la muerte, la luz y la oscuridad y lo que el hombre ha dado en llamar el antagonismo entre Oloddumare y Echu. 

El estudio y la investigación de textos de IfáHotwordStyle=BookDefault; masinfo=Ifá:
Sistema adivinatorio
regido por Orula que
da nacimiento a todo
lo que rige en el Mundo.
;
 apreciados como de un alto valor en la más antigua tradición de la cultura yorubá, revelan de forma muy definitoria que Echu no es un producto de la Creación de Oloddumare. Sin embargo, muchos autores le atribuyen a esta deidad un origen incierto al basar sus estudios en historias de Ifá, que han perdido autenticidad con el embate del tiempo y la transculturación.

Aunque la historia anterior es suficientemente reveladora, existe otra, pero del oduHotwordStyle=BookDefault;  Ogbe Idí, la cual confirma que Oloddumare no creó ni a Echu ni al mal.

Fue este odu quien reveló que OrichanláHotwordStyle=BookDefault; masinfo=Orichanlá:
Divinidad que representa
a Oloddumare en la
Tierra.;
 fue la última de las divinidades creadas por Oloddumare al descubrir que Echu se había infiltrado en las filas divinas y tomado posesión de las mentes de las primeras doscientas deidades.
 

El debía actuar como si fuera la encarnación de los propios deseos de Oloddumare en términos de bondad al tratar con divinidades.

Sin embargo, como advirtió a Oloddumare en la Creación, pronto Echu tomó posesión de sus mentes y comenzó a manipularlas para que cumplieran sus deseos. En lugar de comportarse como ejemplos de excelencia, según Oloddumare esperaba, se volvían antagónicas y destructoras unas con otras. Así fue como Echu demostró que aunque él era incapaz de crear, era capaz de mutilar los productos de la propia obra de Oloddumare.

Orichanlá es la única deidad sobre la cual Echu no puede influir, aunque es un hecho histórico el que Echu a menudo lo tentó creándole problemas. Orichanlá pudo neutralizar las maquinaciones de Echu gracias al sacrificio que hizo: 

El pavo es la única criatura que desarrolla barbas desde la infancia. 

Ese fue el nombre del sacerdote de Ifá que adivinó para Orichanlá antes que él ganara la supremacía sobre las doscientas divinidades.

Después de la adivinación, le dijeron que hiciera un sacrificio con un chivoName=chivo; HotwordStyle=BookDefault; , doscientos y un cocosName=coco; HotwordStyle=BookDefault; , un carneroName=carnero; HotwordStyle=BookDefault;  padre y un pedazo de tela blanca. Oloddumare invitaba a todas las deidades para amonestarlas, ya que no estaban cumpliendo los mandamientos que Él había dado en el momento de la Creación. Les dijo que al caer víctimas de las maquinaciones de Echu, habían ayudado para que triunfara el mal sobre el bien, y que daba la impresión de que las había creado para que hicieran el mal.

Oloddumare se proclamó como la encarnación de la verdad, la bondad y la justicia, que cuanto mal ellas hicieran eso las sentenciaba como seguidoras de Echu y no como sus hijos. Advirtió que mientras se empeñaran en practicar el mal, esos actos limitarían la eficacia de la autoridad que les había entregado, mientras cada acto de bondad aumentaría su poder. 

OggúnName=oggun; HotwordStyle=BookDefault; , a quien se consideraba como la primogénita y la más poderosa de las deidades, preguntó a Oloddumare por qué razón Él permitió a Echu que las despojara y tomara la fuerza viva, y por qué le dio la autoridad que él empuñaba. 

Le preguntó por qué no borraba las fuerzas del mal de la faz de la Tierra, ya que era Todopoderoso. Después de una pausa, Oloddumare proclamó que Él no era un arquitecto del mal como ellos pensaban, entonces les preguntó, si como sus servidores podían encerrar a sus hijos en una habitación y poner a un lobo en su interior. Todos respondieron de forma negativa. Después reveló que Él no creó a Echu, y todas las deidades quedaron mudas. Le tocó su turno a ObalifónHotwordStyle=BookDefault; masinfo=Obalifón:
Divinidad de los
metales preciosos
;
, que preguntó quién había sido entonces el creador de Echu.
 

Orúnmila añadió que él siempre había estimado que Oloddumare creó a Echu para poner a prueba la firmeza de las demás divinidades.

Oloddumare les preguntó si no habían observado que Echu nunca estaba presente en las asambleas diarias que realizaba el Consejo Divino. Todos recordaron que Echu nunca había sido invitado. 

Oloddumare agregó que así como el pavo desarrollaba las barbas desde la infancia, Echu existía de forma independiente y con su propio poder. Tanto Echu como Él vivían en Aima u OrimaHotwordStyle=None; hint=(Lo primitivo);  antes que Él comenzara su obra de Creación. 

Les reveló que lo primero era una ancha esfera de oscuridad total en la cual Él, ocupaba un enclave microscópico que contenía el único núcleo de luz y vida, y el que en la plenitud de los tiempos se transformó en la existencia de la Divinosfera, el Cielo y la Tierra. 

Oloddumare terminó el relato revelando que cuando creó la luz para eliminar la oscuridad, lo primero que Echu se sintió motivado a hacer, fue jurar que quebrantaría sus esfuerzos creadores. Recordó que Echu se jactaba diciendo que toda vegetación creada bajo el cetro de luz, sería su propio terreno de labor, y que todo ser que creara sería su sirviente. 

Oloddumare reveló que aceptó el desafío de Echu, creando a Orichanlá como su representante, con sus propios rasgos, dotado de firmeza y determinación. Las otras divinidades estuvieron de acuerdo, reconociendo a Orichanlá como presidente del Concilio Divino, siempre que Oloddumare no estuviera en condiciones de asistir

Echu existe independiente de Oloddumare y representa, de hecho, la infinita oscuridad del universo. Por eso se le asocia con lo intangible, sabemos que está ahí, al acecho, pero se torna subjetivo porque no lo podemos ver. Su incapacidad para crear es la causa de que lo relacionemos con las fuerzas del mal y aunque Oloddumare no puede eliminar una energía con la que cohabita desde el principio de los tiempos, espera que sus criaturas utilicen la inteligencia para defenderse y no sucumbir por las maniobras empleadas por Echu. 

La influencia negativa de Echu afecta no solo a los humanos, sino también a las divinidades. Cuando Oloddumare decidió enviar a las primeras doscientas deidades para poblar la Tierra por primera vez, ya Echu las había manipulado en el Cielo y buscando una vía para facilitar sus intenciones, se propuso bajar a nuestro mundo como la divinidad doscientos uno. Esta decisión los convierte, aparentemente, en una deidad como las demás, pero tiene diferencias notables: No fue creada por Oloddumare. Como energía independiente, con características propias, actúa libremente sobre el resto de las criaturas. No bajó a la Tierra con ningún instrumento divino otorgado por Oloddumare como sucedió con las otras divinidades. 

A pesar de estas desigualdades avaladas por un origen diferente, su procedencia se aborda en los mitos de un modo similar al del resto de las deidades y se difunden historias con puntos en común o completamente divorciados, pero que trascendieron porque nuestros antepasados supieron encontrar la forma de vencer al tiempo.

 


lunes, 26 de enero de 2009

ESHU-ELEGUA



Elegua es la protección primera, ya que es el quien abre los caminos para continuar en la religión. Los no iniciados o aleyos deben recibirlo o consagrarlo como primero. Es la vista que sigue un camino, se convierte en un guerrero temible y feroz cuando se une a Oggún y Oshosi, nada lo detiene. Elegua es uno de los primeros Oshas u Orishas que se recibe. Es un Osha del grupo de Orisha Oddé, a los que se le llama Los Guerreros. El es el primero de los guerreros junto a Oggún, Oshosi y Osun. En la naturaleza está simbolizado por las rocas. Eleguá vino al plano terrenal acompañando al Osha Obbatalá. Es considerado el mensajero fundamental de Olofin.

Vive en la mayoría de los casos detrás de la puerta, cuidando el ilé de quien lo posee. Dueño absoluto de los caminos y el destino, es quien cierra o abre el astral para la felicidad o infelicidad de los seres humanos. Siempre se deebe contar con él para realizar cualquier cosa. Es el portero de la sabana y el monte.

Es un Osha que se asienta, va a estera el día del itá de Osha y habla por el diloggún. El signo principal del Olosha está determinado por su conversación y la del ángel de la guarda. También es el intérprete principal de las letras del sistema del oráculo del diloggún y juega un rol fundamental en los subsistemas del oráculo de Biangue o Aditoto. Es entregado por Babaloshas e Iyaloshas. Ha sido el único que ha ido y regresado del mundo de Ará Onú. Ganó suficientes privilegios de parte de Olofin, Obbatala y Orunmila para ser el primero en ser atendido. Su mano de caracoles es la mayor, ya que consta de 21, estos son también el número de sus caminos. Le pertenece por excelencia junto a Obbatala el oráculo del coco (Obí).

Su número es el 3, sus colores el rojo y el negro. El lunes y los días 3 de cada mes son sus días. En el sincretismo se compara con el Santo niño de Atocha (1ro de Enero). Su celebración es el 6 de Enero y el 13 de Junio.

Se saluda ¡Laroyé Elegua!

Eshu es un Orisha, del grupo de los Orisha Oddé, comúnmente denominados Los Guerreros. Rige las manifestaciones del caos. Para que se manifieste lo benévolo hay que tener en cuenta el mal y tomar precauciones para evadirlo. Es el que siempre esta haciendo trampas y engaña a los Orishas y hombres en las diferentes leyendas o patakines. Su significado es las desgracias que acaecen en nuestras vidas cuando no estamos en sintonía o balance con lo que nos rodea. Eshu es de exclusiva potestad de los Babalawos, quienes lo cargan y entregan, no va a la cabeza de nadie por lo que no se asienta. Según Ifá tiene 201 caminos. Los Babalawos lo consagran con diversos elementos de la naturaleza.

No habla por el Diloggún y no va a estera. Trabaja directamente con Orunla; es el que lleva el ebbó y da cuenta de las ofrendas que se hacen. La mayoría de los Oshas y Orishas se hacen acompañar por un Eshu específico. Además, todos los Odun de Ifá tienen su Eshu particular. Eshu como objeto de adoración es fabricado por los Awó ni Orunmila.
La pareja Elegua - Eshu representa el constante vínculo entre lo positivo y lo negativo, por que todo cambio exige una crisis y no hay quietud sin sosiego. Cuando en un hogar está protegido se denota la presencia de Elegua y cuando allí se hallan problemas es que ha entrado Eshu. Los occidentales confundieron a Eshu con el diablo, pero de ninguna forma es así, si acaso podría ser con el diablo que tentó a Jesús, pero en nada más se asemeja, ya que su objetivo es lograr el caos para que se tomen medidas para lograr el balance.

Familia de Eshu.
Eshu es la primera partícula de vida creada por Olorun. Se indica que sus 201 caminos son hijos de Orunmila. 

Patakies de Eshu:
Orunla y su esposa deseaban tanto tener un hijo que fueron a ver a Obbatalá para pedirle que se los concediera. Obbatalá que estaba empeñado en moldear al primer hombre con arcilla, les explicó que debían tener paciencia. Pero el matrimonio insistió. Orunla incluso le propuso llevarse la figura que aquel estaba haciendo.
Obbatalá accedió y les explicó que debían poner las manos sobre la figura durante doce meses. La pareja así lo hizo y al cumplirse el plazo indicado, el hijo cobró vida. Le llamaron Eshu. Nació hablando y con una voracidad que comenzó a comerse todo lo que encontraba a su paso.
Una mañana en la que como de costumbre Orunla consultó su oráculo, este le indicó que debía estar todo el día con el machete en la mano. Eshu que ya se había comido todos los animales, las plantas y hasta las piedras, penetró en la casa de sus padres con la intención de comérselos.
Al ver a su padre armado intentó huir pero no pudo, el anciano lo perseguía por toda la casa cortándolo con su machete, de cada pedazo nacía un nuevo Eshu. Doscientos un Eshu corrían por la casa, hasta que este cansado le propuso un trato a su enfadado padre: “Cada una de mis partes será un hijo para ti y podrás consultar con él cuando desees.”
–De acuerdo –asintió el sabio. Pero debes devolver todo lo que has comido.
Eshu vomitó todo lo que tenía en su estómago y las cosas volvieron a ocupar su lugar.

CAMINOS DE ESHU

Eshu Abainukue, conocido también como Eshu Abanunkue, Eshu Abanulue o Eshu Agbanuke, Eshu Abainukue es de la tierra Arara y vive en una cazuela de barro. Es el guardián de la casa y brinda mucha ayuda en esta. Se dice que ciega a los que con mala voluntad asisten a las casas de Osha.

Es el mejor aliado que tienen los Babalawos junto a Eshu Bara kinkeño y Eshu Laroye. Este Eshu lleva una flecha la cual adorna su frente. Le cuenta a su Babalawo todo lo que ve y escucha en su ilé (casa). Es así mismo el Eshu de la clarividencia, a través del cual Orunmila tiene esa virtud. Nace en el oddu Baba Ejiogbe. Es el principe de los Eshu, el mesías de Ifá. Conoce tanto los secretos del bien como los del mal. Siempre se le debe colocar en la parte este de la casa.

Eshu Laroye es muy bailador y amante del dinero. Entre sus características están que es muy burlón, glotón, malcriado y muchas veces malicioso. Le encantan los caramelos, dulces y todo tipo de chucherías, así como los juguetes, el tabaco y el aguardiente. Se le ofrendan peloticas de maíz con miel y guayaba. Eshu Laroye es muy sabio y su lugar está en la puerta de la entrada de la casa, por esto, todo lo sabe y advierte de las enfermedades y los peligros que se avecinan. Es guerrero y le gusta mucho andar con Oggun y Oshosi. El protege la casa y se le debe pedir consejo en cuestiones de negocios.

Puede encontrársele en los ríos y protege mucho a Oshún. En un patakí o historia, se le considera como hijo de Oyá, esta lo abandonó, de ahí proviene su nombre de Laroye, aunque otros dicen que su nombre significa hablador.
Siendo hijo de Oyá se guarecía en las puertas de las casas, hasta que comenzó a vivir a la orilla del río con Oshún. Es el guardian de los niños en general pero sobre todo de los mendigos, niños huerfanos y desamparados.
Entre sus herramientas lleva un guirito con agua, un bastón de caminante de madera de guayaba, una cazuelita con dulces y dinero y tres macheticos con los cuales defiende la puerta de la casa. A sus hijos se les recomienda dar limosna y comida a los niños de la calle. Se le conoce como el niño limosnerito.

Eshu Alufama es el Eshu del matrimonio, representa la relación o unión de una pareja. Vela porque la relación sea estable y no se rompa por hechicería o brujería.

Eshu Alufama nace en el oddu Oddi Irozo (7-4). En su carga no puede faltar el curujey, el cual es una planta parásita que vive pegado en la corteza del arbol. Con el curujey se hacen Nishe Ossain y Afoshe (polvos). La verdadera virtud de este es que absorbe cualquier daño.
Este Eshu se debe recibir cuando se ha comprobado que la unión está tratando de ser disuelta por artes de hechicería.

Eshu Aloma es enigmático. Azota con el fuego y tiene un trato continuo con los muertos

Eshu Alimu es de tierra Arará, trabaja con Babalú Ayé.

 Eshu Alayikí significa, el que es muy glotón. También es conocido como Eshu Bara Alayikí Agagá. Es de tierra Oyó y lo mismo trabaja en Ifa que en Osha. Es muy fiestero, revoltoso, de apetito voraz, le encanta el otí (aguardiente). Siempre debe tener a su lado una botella de otí y comida.

Representa el engaño, la traición, lo inesperado. Siempre escucha nuestras peticiones, pero nunca sabemos como va a cumplimentarlas, como las va a empezar ni a terminar.
Nace en el oddu Irozo Elleunle (4-8), aunque otros dicen que en Oggundá Irozo (3-4). Fue enseñado por Oggun a llenar de comida a Osun para que no hable. Su masa se fabrica solo con tierra de una loma, aparte de los demas ingredientes.
Eshu Alayikí exige de quien lo posea, que haga cosas de gratis u ofrezca regalos en ocasiones.

Eshu Alakéntu o Alaketu está muy asociado al Orisha Oshun, es el encargado de la sensualidad y la sexualidad, del amor y también de los defectos que estos sentimientos originan como la degeneración física y moral. Fue rey de Ketu, su collar o eleke es de cuentas blancas yn negras.

Eshu Alawana o Alagbana es el jefe de los eggúngún, a quienes dirige con un látigo. Representa el infortunio y la desesperanza, castiga a los burlones, a los impíos e irresponsables. En general origina todo tipo de desgracias, siniestros, dolencias, penas y reveses, los suicidios por el fuego e incluso las picadas ponzoñosas y los accidentes son el resultado de su malevolencia. Habita en la soledad de los parajes oscuros e inhóspitos del bosque. Le gusta salir a caminar y apostarse en las encrucijadas, donde mata con el fuego o con un cuchillo, provocando hemorragias incontenibles. Le atañen las ratas y bibijagüeros, y utiliza muchos palos y bejucos del monte. Mantiene un trato continuo con los egguns y la hechicería. 

Eshu Alawana o Alaguana está en todas partes. Vive solitario en los parajes oscuros e inhóspitos del monte o en la sabana. Es el jefe de los eggun, con los que tiene un gran comercio. Representa la desesperanza y el infortunio.
Eshu Alawana es el mas pequeño de los Elegguá y acompaña mucho a Oggún. Es considerado el dueño de todo tipo de cadenas, ademas del garabato de guayaba, de un muñeco de cedro que vive y come con él y del Ariku Bambaya.
Es un gran hechicero, tiene la capacidad para liberar de la prisión, se le invoca con el garabato de guayaba. Tiene su propio Ossain que se prepara en un tarro de toro y tiene su propia sopera. Eshu Alawana para que trabaje se pone en suelo sobre el carapacho de una jicotea.
Entre sus herramientas se encuentran, un Ariku Bambaya, unas cadenas, un garabato de guayaba, su muñeco de cedro y su carapacho de jicotea.

Eshu Akokolebiye o Akokoriye es el Eshu que le gusta mucho jugar con pelotas y trompos. En vez de tabaco se le da cigarros, ya que el primero no le gusta. Es muy travieso, pero muy divertido. Es el Eshu de Shangó a quien acompaña a todos lados. Es de nación Mina y le encanta montar a caballo.

Vive al frente de la casa o en un trono donde lleva hierba fina o grama de caballo. Se conoce como el santo niño de la alegria. Se ponen muchos juguetes como por ejemplo trompos, pelotas, canicas y soldaditos.
Come peloticas de quimbombó con harina de maiz, dulces de cualquier fruta y vino dulce. Protege contra la depresión y la tristeza, ya que le encantan la música y los juegos. Se hace acompañar por los Ibeyis para jugar con ellos e invitarlos a su fiesta o ir a la de ellos como invitado de honor.

Conocido tambien como Eshu Aguere, Eshu Akere vive en la cima de las montañas y está consagrado a Obbatalá.

Eshu Akarajéu fue el que ayudó a escapar a Oyá de Shangó, despues que estos discutieran violentamente. Dice la historia que Shangó le lanzó un rayo, Eshu lo atrapó y se lo devolvió. Shangó sorprendido, quedo boquiabierto ante la falta de respeto de Eshu y se tragó su mismo rayo, lastimándose la garganta y el pecho. De ahi el nombre de este Eshu, pues significa "el que recoge el rayo y se lo hace tragar".

Eshu Aiyede es el de las sagradas escrituras, el Eshu de la comunicacion entre Orun y Aiye, comunica a los hombres con todas las dimensiones existentes dándoles las ideas buenas y malas, es quien lleva nuestras oraciones, da la luz a las visiones proféticas.

Eshu Agroi es de nación Arará. Tiene 24 caminos y se decora con 24 cauríes, distribuidos en tres hileras. Tiene forma piramidal y se corona en la cúspide. Es ayudante de Ifá y en su culto solo ofician hombres

Eshu Agomeyo es un Eshu de la tierra de Oyó.

Eshu Agogo o Eshu Agoto, es quien preside el cambio de las horas del día y de la noche. Se le ofrenda un gio gio (pollito) a las 7 de la mañana, un gallo al mediodía, una paloma a la 7 de la noche y un pollito pequeño a las doce de la noche.

Eshu Agongo Ogo sirve para atacar a los adversarios y defenderse de los enemigos

Eshu Agbanile es mensajero e intermediario, ayuda mucho en las cosas de Osha. Es el que realiza principalmente la función de limpieza y traslada los ebbó

Eshu Agongo olo Onya vive en los lados del camino.

Eshu Agbalonké es quien guia a Ara Onú (plano celestial) a los eggun de los recien fallecidos. Nace en el oddu Obbara Melli (6 -6).

Vive en una calabaza (acara), la cual se prepara de la siguiente forma. Se le saca la masa y se deja secar y luego se introduce a Eshu Agbalonké, cuyo principal secreto son las tres lenguas de gallo (akuko) que lleva en su carga. Todo Iworo que tenga Obbara Melli en Elegguá o en su Orisha tutelar debe llevar este Eshu.

Eshu Agbadé vive junto a Obbatalá, se monta encima de Oke y no lleva ninguna carga ya que se compone solo de una piedra. Cuando se lava se debe usar mucho las hierbas peregún y atiponlá.

Eshu Agbadé nace en el oddu Oshe Ofun (5-10), habla en este signo también, y solo se recibe en el caso de que este oddu salga en el ebbo de entrada. Protege contra los eggun oscuros y la muerte (Iku). Se usa montado sobre Oke en la ceremonia del machuquillo del Iyawó.

Eshu Aganika es un Eshu malvado y muy peligroso.

Conocido también como Eshu Afrodi o Eshu Agroi, Eshu Afradi es de la tierra de Arara. Es considerado el ayudante de Ifá.

Eshu Aboni se recibe con Oduduwa. Es hijo y nieto de él. Eshu Aboni es fruto de la union ilicita entre Bromú y Yewá. Se le conoce por proteger contra la brujería y todo lo malo, haciendo inmune a quien lo tenga.

Come cada año nuevo, eyele melli fun fun (2 palomas blancas) y huevos salcochados.

Eshu Aberu es el Eshu que recibe los sacrificios.

Eshu Abarikoko es el intermediario en las casas de Osha, y tiene la función de evitar cualquier tipo de denuncias contra ellas, así mismo como conflictos con la policía, la justicia y evitar el encarcelamiento. Nace en el oddu Ojuani Melli (11 - 11).

Eshu Abalonke es un Eshu es muy fuerte, es adulto y sus castigos son con fuego. Es también llamado por algunos el Eshu de la muerte, ya que guía el alma de los difuntos.

Eshu Añaki Olokun es el primero de los caminos de Añaki. Es el dueño de la sabiduría, rige los sentimientos incomprendidos y profundos. En su poder está renovar la vida y Olokun lo utiliza como su mensajero directo. En su festividad se toda un tambor denominado Añaki Ilu. Su ceremonia es muy especial y dura 21 dias.

Vive sobre un arrecife de coral y va adornado con 101 cauries. Eshu Añaki Olokun tiene dos caras. Cuando se recibe se hace una ceremonia especial, es imperativo que la persona haya recibido Olokun, Sommugaga y Akaró antes de recibir a este Elegguá.
Lleva un arrecife de coral rojo puntiagudo en el lugar de la flecha de corona. En su carga lleva una piedra que se haya sacado lo mas profundo que se haya podido del mar. Lleva además arena del fondo del mar y semillas de omo oloyu.
Se entrega con una mascara ya que no se le puede mirar de frente. Su eleke o collar lleva cuentas de color rojo, blanco jabón y azul agua, asi como se adorna con arrecifes de glorias y corales. Elegguá Añaki Olokun trabaja mucho y no es necesario pedirle ya que el conoce de antemano las necesidades y lo que esta bien hecho. Se debe recibir preferiblemente de manos de un hijo de Shangó o Yemayá.

Eshu Aroni es brujo, mago y curandero. Vive en los bosques y conoce de hierbas, palos y todos los secretos de Ossain. Es muy violento.

Eshu Aselu trabaja junto a los Orishas mayores, principalmente los llamados Orishas blancos o fun fun. Es un joven muy atento y vigilante a los errores y faltas que puedan cometer los religiosos e hijos de la casa de Osha. Se le ofrenda miel, aceite de palma y corojo, todo esto se le coloca a la orilla de un rio o del mar.

Eshu Ashikuelu es viejo y pequeño. Vive en tuneles y huecos, debajo de la tierra, principalmente en encrucijadas y plantaciones. Es jefe de los eggungun y se mantiene fuera de la casa. Es el Eshu de Orisha oko. Amigo inseparaba de este y de Korikoto ya que es un Eshu de la tierra que ayuda en los cultivos y en la fertilidad. Es a veces representado como el rey de los gnomos o los duendes.

Se le ofrendan granos y frutos de la tierra y se le inmolan palomas. Le encanta que lo lleven a pasear por plantaciones.
Entre sus herramientsa no pueden faltar todos los utiles de jardineria y labranza. Se hace con un muñeco de madera que tiene dos cabezas. Rige sobre los tesoros enterrados y los minerales, especialmente el oro, así como las piedras preciosas. Es el genio de la tierra y le gusta siempre estar en movimiento, haciendo algo y trabajando.
Se le pide para que todo fructifique y se desarrolle, también para problemas de fertilidad en el hombre o la mujer.
A Eshu Ashikuelo se le llama el niño labrador y es el patrón de todos los que trabajan la tierra. Vive sobre una piedra de sembradío y lleva tierra de cultivo, entre otros secretos. Cuando se prepara se entierra 21 dias en un campo de cultivo y cuando sale ya esta listo para el trabajo.

Eshu Awaloboma, conocido tambien como Eshu Alawabona o Eshu Awalaboma bajó como un lucero a la Ceiba. Juega con los oddus de itá en el nacimiento de cada persona en la religión.

Eshu Awere mueve el corazón de todos a la paz, la armonía y la piedad, es por ello que está consagrado a Obbatalá. Vive en las laderas de las montañas. Ayuda a todos los que se pierden a reencontrar su camino.

Es conocido como el santo niño mueve corazones y protege contra el desánimo, la desesperación, la depresión y la irritación. Reconcilia los enemigos y vuelve en amor duradero al desamor.
Lleva en sus herramientas los corazones de plata y su carga lleva entre otros elementos al cundiamor, la hoja de caimito y el algodón.
Es enemigo de riñas y discusiones, por ello no se debe gritar delante de él y mucho menos enojarse o reñirse. Se apela a Eshu Awere para apaciguar y pacificar a dos enemigos. Lleva dos elekes o collares, uno todo blanco con cuentas rojas y negras, que se usa de lado (collar bandera), el otro uno blanco con cuentas en forma de corazon plateadas. Esto puede variar segun la rama y la casa de santo.

Eshu Ayé es el que trabaja con Olokun.

Eshu Baragbó o Barabé es un guardián, siempre está a la expectativa, escuchando todo para transmitirlo rapidamente a los Orishas o si fuera el caso al que está trabajando con los cauries. Cuando no se le atiende bien crea conflictos y enredos entre las gentes que frecuentan la casa de Osha.

Eshu Baradage anda con una hoz y un machete, montea junto a Oggun en la manigua y trabaja con serpientes.

Eshu Baralajiki es muy conocido por ser glotón y muy amante de las fiestas, es rumbero. Le gusta el aguardiente y todo tipo de chucherías y comidas. Es muy bueno contra engaños, traiciones, falsas apariencias, cegueras sentimentales o de otra indole, cambios imprevistos y falsos amigos.

Nace en Oggunda Irozo, acompaña a Oggún y es conocido como el santo niño de lo imponderable o inesperado. Aconseja en situaciones desesperadas y evita los disgustos.
Cuando se monta se le pone en la frente una flechita que sale y se carga con arena de mar y polvo de metal.

Eshu Baralona es el dueño de los caminos y vive vigilando los mismos. Segun el comportamiento de las personas y los ebbos que hayan realizado, Eshu Baralona les modifica el camino a seguir para bien o para mal.

Eshu Barañiki es bastante juguetón, revoltoso y caprichoso. Su apetito es voraz. Se le pone oti (aguardiente) en un recipiente de barro. Representa las sorpresas, lo inesperado. Se prepara con piedra de arrecife.

A Eshu Barakeño o Bara Kinkeño le gusta confundir a las personas y trastornar las cosas. Vive en el monte, entre la manigua. Se hace de caracol.

Eshu Batioye es también conocido como Eshu Batieye o Eshu Batiye. Eshu Batioye no cree en obstáculos, los vence y acaba con todo tipo de daño.

Eshu Beleke es un niño muy travieso y habilidoso. Es un gran conocedor de los secretos de las hierbas y remedios para curar y además un excelente guardián. Gran embustero, se mete en todo. Vive en la basura.

Eshu Bí es un niño pendenciero y malvado. Es el jefe de los jimaguas e insuperable cuando se trata de proteger a sus hijos. Le gustan las maldades y provoca todo tipo de accidentes, sobre todo en las esquinas. Vive en la manigua y es hermano de Acongoriye, quien es una piedra del monte.

Eshu Biri es el que ve los problemas y encuentra soluciones. Eshu Birí vive en los caminos, siempre viajando.

Eshu Bode o Eshu Bogde es guardián y acompaña a eggun. Cuando se fabrica se hace sobre un espejo envuelto en tela blanca y negra pulido con cemento. Se le ponen tres cuchillas y caracoles.

Eshu Diki ayuda a unir amistades y entrelazarlas, haciendo que la personas se traten bien entre ellas. Es el anfitrión de fiestas y banquetes y atraído por reuniones sociales de todo tipo. Su lado negativo provoca que los eventos o reuniones sociales terminen en riñas y escándalos desagradables.

Eshu Ekileyo es sabio, adivino y protector de las personas que buscan conocimientos. Es del reino de Oyó.

Eshu Ekuboro representa la vida y la muerte

Eshu Elegbara es quien controla los ebboses y sacrificios. Es mensajero y encargado de llevar el mensaje de que alguien ha hecho ebbo.

Eshu Emere es el Eshu que vive forrado de cuentas y caracoles. Nace en el oddun de Ifá Ogbe yekun.

Eshu Esheriké o Eshu Esheniké es muy amigo de Ossain, se le ve fumando una pipa rellena con ewes aromáticas.

Eshu Griyelú es el guía de Olófin. Se le ponen guiro y palo de aroma. Se le ofrendan palomas.

Eshu Idena se carga con cabeza de pájaro carpintero, de gallo y de jicotea, 48 caracoles, marfil, coral, azabache, dieciséis piedras pequeñas marinas negras y dieciséis blancas, dieciséis ewes de Eshu, oro, plata y su secreto.

Eshu Igidé abre los caminos de los montes. Es un gran conocedor de las hierbas y sus cualidades, aprendidas con Ossaín, junto al cual trabaja. Lleva palos del monte y realiza amarres.

Eshu Ijelú es muy bailador y está relacionado con los tambores. Es un niño travieso y juguetón que acepta sus ofrendas, que son principalmente caramelos de miel y jugetes, a la orilla del rio o del mar. Eshu Iña acompaña siempre a Shangó, ya que trabaja con el fuego. Representa al fuego sagrado, el purificador, el que sirve como fuente de energía para darnos movimiento, el que todos llevamos en nuestro interior y exhalta nuestros sentimientos, el de la pasión, el que nos impulsa a alcanzar una meta, un ideal, un sueño. Representa así mismo el fuego maternal por los hijos, el fuego que transforma, el fuego que despues de la cosecha necesita la tierra para el proximo ciclo de cultivos.

El fuego que viene de Olorun e ilumina nuestras ideas y nos indica la ruta a seguir. Este fuego tambien tiene su parte negativa y es la parte que nos incita a la pelea, al combate y nos ciega.
Las ceremonias y ofrendas a Elegguá Iña siempre se hacen junto a una pequeña fogata y come junto a Shangó y Oroiña. Se le ofrecen dulcees picantes y agridulces, se le ponen juguetes de colores fuertes. Come jutía asada, olelé y kiwi.
Vive en la manigua y en la sabana, cuando se recibe se le pone una vela que debe estar encendida durante toda la ceremonia. Se recibe justo a la hora del alba, cuando el sol está rojo en el horizonte y aun está oscuro. Se encienden mechones y se le da entrada a la casa con dos gallos (akuko) uno blanco (fun fun) y otro negro (dun dun). Es preferible que los reciben los hijos de Baba Ejiogbe, o cuando salen los oddus Obbara Ika, Iwori o Irozo. Es preferible que quien lo consagre sea Oni Shangó.
Su eleke o collar lleva cuentas de color negro, rojo y naranja, cada 6 cuentas se pone una gloria marrón de madera.
Cuando se le invoca se debe encender una vela, mecha o fogata. Lleva 6 haticos de leña. Elegguá Iña trabaja mucho y cumple todo lo que se le pide. Se monta en una piedra de rayo, caliza y pedernal. En su frente lleva una guijarro rojo.
Durante su preparación se entierra cerca de un horno durante 21 dias y se lava con quimbombó y agua de coco, antes de que coma.

Eshu Kaminalowá es mensajero de Babalu Ayé. Es quien abre los caminos para los almas de los que recién han muerto. A través de el se puede calcular el tiempo de vida que le queda a alguien.

Eshu Laboni es muy hablador, siempre está atento, escuchándolo todo. Es el mensajero de Oshún.

Eshu Layé piensa muy bien todo lo que hace. No habla mucho pero es muy justiciero. Se representa con un caracol de mar.

Eshu Lodé es un vagabundo, vive en las calles, fuera de la casa. Es brujo y vagabundea por los caminos, muy harapiento. Algunas veces caza en los montes, pues esta fue su profesión cuando vino al plano terrenal.

Sus ofrendas se le dan en cruces de caminos o en campos abiertos. Debe estar en una casita en el patio, o en cualquier lugar fuera de la casa, también se le puede poner al borde de un camino.
Este Eshu es un compañero inseparable de los otros guerreros, Oggun y Oshosi. Se le ponen pipas de tabaco y 7 bastones de madera. No acepta a las mujeres ni al alcohol ya que debido a este olvidó sus deberes e incumplió sus prohibiciones, perdiendo todo de lo que era dueño.

Eshu Marimaiyé es el portero o guardián del cementerio, ya que posee las llaves de este.

En su carga no puede faltar la cabeza de un ratón y tierra de la entrada de un cementerio, la cual es la unica que lleva y es la que confecciona su masa. Este Eshu come cualquier animal, entre ellos palomas, guineas, cualquier tipo de pajaro, etc. Eshu Marimaiyé o Marimayé nace en el oddu Okana Merinla (1-14), su uso principal es para trabajos de hechicería.

A Eshu Mako le gusta esconder las cosas por maldad y, como buen ladrón, prefiere recibir solo ofrendas robadas. También castiga con el fuego.

Eshu Obasin Layé acompañÓ a Odduduwa cuando este fundó la ciudad-reino de Ilé Ifé. Es muy conocedor de lo que se necesita para ser un buen lider y las tecnicas de gobierno, por lo que se considera un gran politico y estadista. Acompaña también a Orunmila cuando se crearon los plantes en Igbodún para que la casa quede consagrada y lista para el trabajo de Oluwos y Babalawos. Es por ello que Eshu Obasin debe estar presente en estas ceremonias.

Lleva ademas de sus herramientas una cazuela de barro, con libros legales, encima de los cuales se pone a Eshu Obasin, en algunas casas tambien le ponen la estatuilla que representa la justicia. Cuando nace es necesario que esté presente un Oni Shangó, y es aun mejor si el que lo entrega es Oni Shangó. Se recibe en la cima de una loma y justo al mediodía.
Este Eshu ayuda a los ilés de Osha e Ifá, ya que lleva todas las cosas en orden y aumenta el numero de religiosos de las casas.
Come solo y le encantan los camarones capeados y los platanos fritos cubiertos de miel o azucarados. Su eleke o collar es de cuentas rojas, blancas y glorias negras intercaladas.

Eshu Ojuani Lelé Alaroye es astuto, cruel y muy caminador, es de Oggun, por ello sus ofrendas se le deben dar en esquinas y cruces de caminos. Se dice que provoca peleas, accidentes, grandes tragedias y catastrofes. Se dice que cuando un perro muere en un accidente, este Eshu y Oggun comen.

Eshu Ojuani lelé Alaroye come perro y en su secreto lleva hueso del hueso de perro que Oggun comio en la ceremonia del monte del Iyawo antes de hacer Kari Osha.
Nace en cualquier oddu donde aparezca Oggunda (3), y muy especialmente en Oggunda Melli (3-3).

Eshu Okuandá vive en los basureros, y se alimenta de las sobras y de los ebboses.

Eshu Sibonoku es un Elegguá de la tierra Arará, acompaña a Oluwo popó en el carretón para buscar los muertos, nace en el oddun Oddi fumbo y en su mano izquierda lleva un tridente.

Eshu Sokere es el que habla sobre la estera

Eshu Soko Yoki lleva en su carga aparte de lo habitual, una mano de ikines (16) y una mano de diloggún (21), representando la unión entre Osha e Ifá.  

Es por ello que todo el que previamente se haya coronado en Osha y vaya a pasar a Ifá debe recibir a este Eshu. Su carga además debe llevar eguereyeye, el cual es el fruto de la peonía y ñame podrido (agusanado) machucado. Eshu Soko Yoki nace en el oddu Oddi Obbara (7-6).

Eshu Shiguide es muy vengativo y celoso.

Eshu Oddemasa es muy voluble por lo que requiere ser atendido constantemente, ya que puede enredar los caminos del que lo posee. Es muy trabajador y mientras te ocupas de él no descansa ayudandote. Pero si te desocupas entonces no tiene piedad en el castigo.

Se utiliza tanto para el bien como para el mal, es conocido también como Eshu Oddemora.

Eshu Ni Bakuo representa nuestra existencia y nuestra sombra, por ello se siente en la base de la nuca. Este Eshu lo tenemos todos en el momento en que nacimos, por eso es que no se recibe. Cuando se hace rogación de cabeza se le da coco en la nuca y come pollones en las sobras de nuestra comida.
Se le relaciona con el sexto sentido, y nos cuida y guarda cuando estamos en paz con él. Eshu ni Bakuo fue enviado por Olofin a cada persona para que ve porque cumplamos el plan de vida y el destino escogido por Ori antes de nuestro nacimiento.

En la ceremonia de Kari Osha no es obligatorio raparse, pero en la ceremonia de iniciación de Ifá si, ya que de esta forma este Eshu puede observar bien atento lo que se está haciendo sin ningun pelo que lo impida o estorbe.
Junto a lerí (la cabeza), Eshu ni Bakuo es primordial para que vivamos en este mundo y es la base de las manifestaciones en esta dimensión terrenal. Estos dos orishas nacen con nosotros y dejan de existir junto a nosotros en este plano. No lleva collares ya que su collar natural es nuestro cuello.
Se le relaciona con nuestro angel guardián y todos los lunes se debe refrescar con agua de coco, echandolo en la base de la nuca, o en su defecto omi tuto (agua fresca), para que mantenga nuestra cabeza limpia de malas influencias.

Eshu Masankio nace en el signo Oggunda Luni. Eshu Masankio nos ayuda a tomar resoluciones escabrosas en problemas de dificil solución. Es muy trabajador y sabio, se hace acompañar por Oggún, el cual es quien toma las decisiones sobre lo que sucederá en nuestras vidas, destruyendo opciones y construyendo otras.

Eshu Masankio es conocido como el niño sagrado de la resolucion. Para recibirlo se debe abstener uno a contacto sexual alguno durante 3 dias. Para recibirlo se hace de blanco en una ceremonia especial en medio del monte, donde este come junto a Obbatalá y Oggún.
Su carga además de otros elementos con seso vegetal y carapacho de jicotea. Cuando se prepara se le pone un hueso en la frente. Su eleke o collar lleva cuentas azules, rojas, blancas de jabón y glorias verdes.